El nuevo procesador de Nvidia enfocado en la IA, el RTX Spark, ha generado un intenso debate en la industria tras revelarse los detalles de su arquitectura.
Nvidia RTX Spark cuenta con núcleos Cortex-X925 modificados
Aunque las primeras críticas señalaban que su configuración de CPU se basaba en núcleos del SoC MediaTek Dimensity 9400, un reciente análisis del silicio publicado por el canal de tecnología Geekerwan demuestra que Nvidia ha realizado modificaciones profundas para adaptar este hardware a las exigentes cargas de trabajo del PC.
El núcleo de la polémica se encuentra en los diez núcleos de alto rendimiento Cortex-X925. A diferencia de la implementación estándar que encontramos en los smartphones, los núcleos integrados en el RTX Spark son físicamente más pequeños que los del Dimensity 9400. Sin embargo, la verdadera innovación se encuentra en su sistema de alimentación. Nvidia ha adoptado el diseño de power rail del chip del Dimensity 9500 (C1-Ultra).
Te recomendamos nuestra guía sobre los mejores procesadores del mercado
Con esta decisión, Nvidia busca garantizar que el procesador mantenga velocidades de reloj elevadas y sostenidas en el tiempo. Al combinar la eficiencia estructural del Dimensity 9400 con los avanzados algoritmos de programación y distribución de energía del Dimensity 9500, el silicio basado en ARM de Nvidia es capaz de resolver la cuestión del estrangulamiento térmico. Esto le permite afrontar tareas multitarea complejas y flujos de trabajo pesados sin perder rendimiento.
Gracias a estas modificaciones y a su generoso límite de potencia mucho más elevado en que portátiles y móviles, dispositivos de gama premium como el Microsoft Surface Laptop Ultra (diseñado con un TDP de 110W) pueden disipar el calor de forma óptima mientras la CPU rinde al máximo.
Nvidia y MediaTek tienen grandes esperanzas en los RTX Spark, con el que esperan liderar entre los dispositivos capaces de manejar la IA de forma local. Os mantendremos al tanto de todas las novedades.